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Concurso navideño: Premios para Gourmands

¿Crees que este año los Reyes Magos te van a traer carbón? Pídele a San Nicolás que te traiga alguno de los premios que sorteamos entre nuestros gourmands.

Puede que nos hayáis oído decir en más de una ocasión que tenemos unos clientes o gourmands que no nos los merecemos: nos hacéis críticas estupendas en webs como 11870, nos dais ánimos en Facebook o nos recomendáis en Twitter. Está bien dar las gracias, pero creemos que os merecéis mucho más que eso. Nos gustaría premiados a todos, pero como (afortunadamente) sois unos cuantos, vamos a empezar por sortear tres suculentos premios.

Primer Premio

Cena para 4 personas en nuestro bistró, con nuestro Menú Degustación: Paté de Campaña con Surtido de Tostas y Encurtidos; Mejillones a la Marinera; Trucha a “l’Ardennaise” con Jamón Belga y Champiñones, Patatas Salteadas y Berros; Codillo a la Kriek (Confitado con Cerveza Belga de Cereza); y Tiramisú de Speculoos (Galleta de Especias) y Reducción de Amaretto DiSaronno.

Segundo Premio

Cena para 2 personas en nuestro bistró, con nuestro Menú Degustación: Paté de Campaña con Surtido de Tostas y Encurtidos; Mejillones a la Marinera; Trucha a “l’Ardennaise” con Jamón Belga y Champiñones, Patatas Salteadas y Berros; Codillo a la Kriek (Confitado con Cerveza Belga de Cereza); y Tiramisú de Speculoos (Galleta de Especias) y Reducción de Amaretto DiSaronno.

Tercer Premio

Tapeo “Belga” para dos personas: una bebida (una copa de vino, una cerveza belga, un refresco, etc.) por persona y una ración de nuestra carta de barra, a elegir por el ganador o ganadora.

El día 6 de diciembre publicaremos los ganadores en nuestros perfiles de Facebook y Twitter. No nos quites ojo, no vaya a ser que resultes premiado y tú sin enterarte.

Los ganadores podrán venir a disfrutar de su regalo entre el 8 y el 31 de enero, de martes a jueves por la noche. Simplemente han de llamarnos para reservar y traer impreso el vale de regalo que le habremos enviado previamente por correo.

Et bon appetit!

¿Cómo participar?

Dile a Facebook que te gustamos. Es muy fácil:

1. Pincha aquí.

2. Haz click al botón de Me Gusta situado en la parte superior derecha.

3. Comparte con tus amigos. Busca entre las últimas publicaciones alguna de las referentes a los Premios para Gourmands y hay click en el botón Compartir que aparece justo debajo, al lado de Me Gusta y Comentar. [Aviso para los amateurs: al compartir la publicación aparecerá en tu biografía]. Cuantas más publicaciones compartas, más posibilidades tendrás de ganar.

4. No te olvides de permanecer atento al resultado del concurso, no sea que tu nombre esté entre los ganadores.

O dile a Twitter que quieres seguirnos. Aún más fácil:

1. Pincha aquí.

2. Haz click en el botón Seguir (el que tiene como icono el característico pájaro azul de Twitter).

3. A continuación, retuitea cualquiera de los tweets que publicamos con el hashtag #premiosgourmands Cuantos más RT, más posibilidades de ganar. 

4. No te olvides de permanecer atento al resultado del concurso, no sea que tu nombre esté entre los ganadores.

¡Suerte!

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Menús para una Navidad muy belga

Otro año que nos ha pillado de sorpresa: parece que fue ayer cuando estábamos volviendo de vacaciones, y la Navidad ya asoma.

Si te parece que nuestro bistró Atelier Belge sería una buena opción para la cena de empresa, la reunión con los amigos o la comida familiar, ésta es una pequeña muestra de lo que podemos ofrecerte.

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Para grupos de menos de 10 personas:

Como sois un grupo pequeño, podéis comer a la carta. Pero si queréis cerrar un menú para todos, os sugerimos nuestro menú degustación:

Paté de Campaña con Surtido de Tostas y Encurtidos

Mejillones a la Marinera

Trucha a “l’Ardennaise” con Jamón Belga y Champiñones, Patatas Salteadas y Berros

Codillo a la Kriek (Confitado con Cerveza Belga de Cereza)

Tarta de Azúcar Caramelizada

Se puede complementar con Maridaje de Vino o de Cerveza.

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Para grupos de 10 o más de personas:

Para comodidad de los comensales y para garantizar un servicio ágil, recomendamos cerrar un menú:

MENÚ 1

Aperitivo de la Casa

Ensalada de Queso de Cabra envuelto en Bacon Ahumado, con Salsa de Miel y Tomillo

Trucha a “l’Ardennaise” con Jamón Belga y Champiñones, Patatas Salteadas y Berros

Codillo a la Kriek

Tarta de Azúcar Caramelizada

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MENÚ 2

Aperitivo de la Casa

Crema Dubarry con Pollo Confitado, Lima y Aceite de Oliva

Raya con Mantequilla Negra y Puré de Patatas

Costillar de Cerdo Aromatizado al Tomillo con Salsa Pickles y Cebolleta

Profiteroles Rellenos de Nata con Ganache de Chocolate, Crema Inglesa, Caramelo y Almendras Tostadas

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MENÚ 3

Aperitivo de la Casa

Paté de Campaña con Surtido de Tostas y Encurtidos

Mejillones a la Marinera

Trucha a “l’Ardennaise” con Jamón Belga y Champiñones, Patatas Salteadas y Berros

Codillo a la Kriek (Confitado con Cerveza Belga de Cereza)

Tiramisú de Speculoos (Galleta de Especias) y Reducción de Amaretto DiSaronno

Todos los detalles, en un cómodo pdf: Atelier Belge | Menús Navidad

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Para empresas, a domicilio:

Si en lugar de un almuerzo o cena en el restaurante, prefieres algo más informal en la oficina, disponemos de un cóctel que servimos a domicilio, con todo incluido (bebidas, servicio de camareros, vajilla,…) para que os olvidéis de todo. Se compone de 4 aperitivos fríos, 3 aperitivos calientes y 2 dulces. Y cuesta mucho menos de lo que te imaginas… ¡Consúltanos!

Simenon, además de belga ilustre, era un gourmand

Georges Simenon era un mujeriego. Y un presuntuoso: afirmó haberse acostado con miles de mujeres. Después su hijo confirmó lo evidente, que no podía ser verdad.

También le gustaba la noche, el alcohol, los ambientes poco recomendables, las compañías poco recomendables.

Su leyenda negra también dice que también fue antisemita y colaboracionista con los nazis. No sabemos si fue así, o si fue víctima de la envidia, efecto colateral e inevitable del éxito.

Exigimos que los genios, además de serlo, sean perfectos. Pero nunca lo son, ya lo vimos con otro belga ilustre: Hergé. Pues Simenon, menos que nadie.

Entonces, ¿qué tiene este belga que lo convierta en ilustre?

Para empezar, es el escritor belga más conocido y reconocido. Con permiso de Julio Cortázar, al que contamos como belga porque nació en Bruselas. No sólo vendió novelas como gofres (churros, si se prefiere), sino que sus escritos fueron llevados a la pequeña y la gran pantalla.

Además, fue prolífico como pocos.

192 novelas con su nombre

30 obras con 27 seudónimos: hasta de seudónimos andaba sobrado (uno de ellos era Monsieur Le Coq, y la verdad, un poco gallito sí que era)

550 millones de ejemplares publicados

Relatos populares, novela negra “dura”,… hasta columnas humorísticas en sus inicios.

Ya lo dicen en ABC: “Simenon es un tsunami”.

No sólo se trata de cantidad, sino de calidad: contó con el aprobación del público.

En su Lieja natal, han erigido estatuas en su honor, le han puesto su nombre a la calle donde se crió y el nombre de su personaje más famoso a una plaza.

En Estados Unidos le dieron una cálida bienvenida y le ofrecieron la nacionalidad (que rechazó).

Hasta en La Rochelle se rindieron a sus encantos… casi póstumos. Si bien sus habitantes no sentían especial simpatía hacia el vecino que no los había retratado con sus mejores cualidades en su obra El Testamento, poco antes de su muerte bautizaron con su nombre uno de los muelles.

En 2003, en el aniversario de su nacimiento, se celebraron actos dentro y fuera de Bélgica. Hasta en Madrid se programó un ciclo especial con películas basadas en algunas de sus obras y un ciclo de conferencias.

Por si el beneplácito de sus lectores no fuera suficiente, contó con la admiración de grandes intelectuales como André Gide o Julián Marías, y aunque ha llevado un tiempo, hoy en día cuenta con el reconocimiento de la crítica internacional.

Simenon creó a Maigret, un inspector de la policía francesa que es uno de los grandes personajes de la novela negra, de la talla de Poirot, Phillips Marlowe o Sherlock Homes, y sin embargo (o quizás precisamente por eso), totalmente diferente a ellos.

Pero más allá de la saga Maigret, el escritor belga tenía un estilo propio y sus obras eran, como mínimo, cautivadoras.

Para muestra, un botón: así comienza El hombre que miraba pasar los trenes:

De cómo Julius  de Coster se emborrachaba en el Petit Saint Georges y de cómo lo imposible salta de repente los diques de la vida cotidiana.

Un leitmotiv permanente en la obra de Simenon es justo esto: cómo de lo cotidiano surge lo inusual, bien en forma de crímenes policiacos o de tragedias personales.

Por último, pero no menos importante, Simenon (o algunos de sus personajes) era un gourmand: en las aventuras detectivescas del policía francés la comida tiene su importancia, ya que Maigret se deleita comiendo tanto un bocadillo de embutido en París o un steak con patatas en Nueva York. Lo cierto es que Simenon a menudo encontraba escusas para introducir guiños a los gourmands en sus textos. Y alguno hasta hacía referencia a la gastronomía española:

No sabía su apellido. La gente decía: la tienda de los españoles. No tenía escaparate. Era más bien un amplio pasillo, invadido a ambos lados por cantidades ingentes de mercancías que Louis había ido a contemplar a menudo con más admiración que envidia.

Cocos cubiertos de pelo áspero, con un mechón rojo en forma de perilla, por ejemplo. Granadas, una de las cuales había cortada por la mitad para que se apreciara el color de la frágil pulpa que rodeaba las pepitas.

Nunca había probado ni los cocos, ni las granadas, ni esas mandarinas cuidadosamente envueltas en papel de seda.

Las naranjas estaban envueltas en papel arrugado, y del techo colgaban salchichones como nunca había visto otros iguales, jamones planos y dátiles con los tallos trenzados.

Todo aquello debía de ser bueno y sabroso, muy distinto de lo que comían en su casa, esos pescaditos sumergidos en salsa picante, esas ensaladas de gambas, esas anchoas dispuestas en un círculo perfecto dentro de los toneles, nueces de todas las clases, botellas rodeadas de paja y latas de conservas de todos lo colores…

Le asombraba descubrir que Vladimir fuera amigo del hijo de los españoles, de un buen muchacho que vivía rodeado de tantas cosas buenas y que sin duda las comía.

Mirada Inocente, Georges Simenon

No pudimos evitarlo, Monsieur Simenon tiene mesa permanente en nuestro bistró. Es ésta y si quieres puedes compartirla con él.

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P.D.: Las fotos son de algunos de los enlaces del texto y de aquí.

Sabores belgas. No sólo de mejillón vive el gourmand.

Que nadie se confunda: amamos los mejillones como un madrileño el cocido o un valenciano la paella.Pero ha llegado el momento de ir más allá del tópico. Estamos empeñados en demostrar que hay vida gastronómica más allá de la cazuela de mejillones. Así que sí: éste es un post sobre los otros sabores de Bélgica. Y no será el último.

Foto: Gastronomía y Cía

Rillette

Todos conocemos el paté, pero que levante la mano los que sepan qué es la rillete.

Es un plato francés que los belgas han adoptado como propio. Como su primo hermano el paté, se come untado en pan. Sin embargo, tiene una textura herbosa, ya que se elabora con carne de cerdo cocida durante horas y horas con especias. El resultado en un sabor potente, con personalidad, tan característico de la comida “de antaño”, esa que necesita esas “horas y horas” para dar fruto.

Quisquillas Belgas

Una de esas delicatessen populares que no falta en ningún rincón del país y que protagoniza mil y un recetas. Los tomates crevettes o tomates rellenos, o las croquetas de quisquillas son sólo dos de ellas. Son parecidas a los camarones, tienen un sabor único y delicado. Si la costa de Flandes tuviera un sabor, probablemente sería el de las quisquillas.

Vieira

Para gustos los países. En España el marisco gusta muy natural, con un breve paso por la cocina y todo su sabor a mar. En Bélgica, en cambio, prefieren cocinarlo algo más y así introducir más matices. En la costa de Flandes las vieras son un bocado muy apreciado, y una de las recetas más populares incluso las acompaña con champiñones, vino blanco y el calor del horno. Desde luego, es una manera totalmente diferente de degustarlas.

Ciervo

La carne de venado, como la de jabalí, no es fácil: no es fácil de cocinar, tampoco es fácil de apreciar. Son sabores potentes, que hay que saber “conducir a buen puerto”. La tradición culinaria belga tiene ese conocimiento en su haber, y cuenta con recetas de caza mayor cautivadoras y sorprendentes.

Onglet & Chalotas

El onglet es un corte de ternera que se caracteriza por su ternura y su sabor. La chalota es prima de la cebolla y el ajo, tiene un sabor delicado y es uno de los ingredientes básicos en la cocina tradicional de Bélgica. Ambos forman un dueto con solera en forma de plato llamado “Onglet à l’Echalotte” que tiene muchas variantes pero el mismo secreto: es simple pero suculento.

Foto: Saveurs Croisees

Trucha

Bélgica está llena de canales y ríos. No nos debe extrañar que la vida acuática tenga su importancia en la gastronomía. Si el pescado rey es el salmón, la trucha es la reina: una de las formas típicas de prepararla es con vino blanco. De esta forma se potencia el sabor y se evita que pierda jugosidad.

Foto: Baulus.wordpress.com

Carne a la Cerveza

Más belga imposible: un país donde hasta el postre se toma acompañado de cerveza, es un país que hace unos guisos de carne de cerdo o ternera de quitarse el sombrero. Ni os contamos cómo de tierna y jugosa queda la carne después de una larga cocción con una Lambic.

¿Son éstos los principales sabores de Bélgica? No son los únicos (y se admiten sugerencias), pero sí que son representativos de la cocina belga. Y además, son algunos de los sabores de nuestra nueva carta, que en breve estrenaremos.

Seguimos como el primer día: trabajando para ser la embajada culinaria de Bélgica.

P.D.: Periodista, queridos amigos periodistas, estamos encantados de cocinar mejillones para vosotros. Mejillones, o lo que queráis.

RECETA: Tosta de Arenques en vinagre sobre Queso fresco y Yogur, con Rábano y Cebolleta

Seamos sinceros: este plato no es 100% Made in Belgium. Cualquiera que haya viajado a los países escandinavos, Holanda e incluso al IKEA de Alcobendas habrá oído hablar de la afición a comer arenques, sardinas y bacalao de los habitantes del norte de Europa.

Pues lo mismo les pasa a los belgas: el arenque es un alimento popular en las casas y en los restaurantes de la región más próxima a la costa.

Hemos preparado nuestra propia versión a la española: ¡en tosta de pan casero!


Ingredientes para 6 tostas

– Pan para las tostas.

En Atelier Belge lo hacemos casero, estrecho y alargado, con semillas y una mezcla de harinas similar a la del pan payés, pero cada uno puede hacerlo sobre el pan que quiera. Si alguien quiere la receta también del pan, solo tiene que pedirla.

– Para la mezcla de queso fresco y yogur:

160 gr de yogur Brut Nature (éste es el que usamos nosotros, pero se puede usar cualquier otro: por ejemplo, griego o casero)

160 gr de queso Philadelphia

20 gr de aceite de oliva Picual

 – Para el topping:

150 gr de filetes de arenque marinado en Vinagre (quizás los encontréis en los supermercados bajo el nombre de rollmops)

24 gr de rábano

36 gr de ajetes

36 gr  de cebolleta tierna

24 gr de aceite de oliva Arbequina

Cebollino, sal y pimienta negra recién molida al gusto

Elaboración

Mezclamos bien el yogur con el queso Philadelphia y el aceite de oliva Picual.

Cortamos los filetes de arenque en tiras pequeñas.

Picamos el rábano en láminas muy finas.

Picamos los ajetes en trozos de unos 2 mm.

Picamos la cebolleta tierna de la misma forma y la pasamos por agua con hielo; escurrimos bien.

Picamos un poco de cebollino.

Sobre cada rebanada de pan extendemos unos 60 gr de la mezcla de yogur, queso y aceite de oliva. Sobre ella colocamos las tiras de arenque. Encima de cada tira, una rodaja de rábano. A continuación ponemos el ajete y la cebolleta picados, y después el aceite y el cebollino. Sal y pimienta al gusto.

Bon appetit!

Nota del Chef

Habrá quien se pregunte por qué tanta manía exactitud con los gramos, habiendo unidades, manojos, cucharadas,… Es simple: ésta es la misma receta, con las mismas cantidades, proporciones e ingredientes, que usamos en Atelier Belge. Queremos que si alguien lo ha probado y se anima a hacerla en casa, ambos platos se parezcan lo más posible. Podríamos decirte “un par de rábanos” pero, ¿son dos rábanos pequeños? ¿Tres? Si es muy grande, ¿es suficiente con uno? Mejor lo dejamos en 24 gramos, y cada cual que compre los rábanos del tamaño que guste.

Actualización: Maridaje

Le Fruit Defendu, una cerveza de trigo y cebaza de sabor fuerte y amargo matizado por notas afrutadas y de chocolate. Es muy aromática y de largo retrogusto.

 

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